En girs oscuro y con el bastante más vistoso de lo habitual, aunque sin llegar a los niveles de La Martina, por ejemplo. Las coderas le dan el toque de gracia.
Desde luego, la tienda de McGregor ha sido todo un descubrimiento. Tanto que hasta me he encaprichado de este juego de cama. Esta combinación funciona hasta en unas sábanas.