Con el bochorno que hizo ayer, el simple hecho de mirarla ya me da calor, y eso que, por suerte, no es de lana. En cualquier caso, no tiene mala pinta.
El concepto de 'bufanda primaveral' es algo que se me escapa. Si la hubieran sacado hace un par de meses me habría venido mejor, la verdad. En cualquier caso, si allá donde os encontréis todavía hace algo de fresco, yo iría a por ella, y más a este precio.
Etro es una de esas marcas que, si se usa con cabeza y moderación, puede dar buen resultado. Sus estampados son excesivos para camisas o chaquetas, pero en complementos como esta bufanda (o fular, como gusten) puede aportar un toque interesante a cualquier atuendo.
Pata de gallo, ojo de perdiz, espiga...no os pillo de nuevas si os digo que este invierno va de texturas clásicas. Interesante combinación de colores además.
No sé qué me pasa últimamente con las anclas, pero como estampado en esta bufanda me parecen sublimes. Quién dijo que el otoño no podía tener toques náuticos.
Tiene cierto aire a las que vimos de Pull & Bear. Lo que no se parece en nada es su precio, desde luego. Un tanto excesivo, por no decir que es una exageración.
Este tipo de bufandas me encantan para los días de frío de verdad (que suelen ser pocos). Eso sí, o en la bufanda o en el jersey, pero punto grueso en los dos sitios...no.
Explotando su clásico diseño. ¿Para qué cambiarlo si funciona? Un clásico para darle un toque de color, sin pasarse, al invierno. Muchas ganas de ponerse ya la bufanda, por cierto.