Eso sí, algo más apagado de lo habitual. Camisa de cuadros, vaqueros, chaqueta de Rick Owens de 2.200 euros, un cinturón un tanto basto, y en los pies, por supuesto, unas Rantus de Christian Louboutin. Bastante feas, la verdad.
Ayer, luciendo unas coloridas Superball de Christian Louboutin. En un principio me parecieron exageradísimas, pero hay que reconocer que al rollo de este hombre le van que ni pintadas.