La verdad es que no tenía pensado sucumbir nunca ante los bañadores de Vilebrequin...pero parece ser que sí. Supongo que era porque no los había examinado bien. Muchos son verdaderas horteradas, otros no tanto. Además, a estas alturas de verano, con un bronceado ya considerable, un estampado de este tipo no queda tan mal. Éste es el mío, con sus tortugas y todo.
150€
un poco caro, no?
ResponderEliminarestá chulo y tal pero 150 euros me parece demasiado